MAMOPLASTIA REDUCTORA: (REDUCCIÓN DE MAMAS)

La mamoplastia reductora es la cirugía que tiene como objetivo corregir y disminuir el tamaño de las mamas con gran volumen y peso. Esta intervención quirúrgica terminará con los problemas estéticos y de salud que éstas causan a las mujeres.
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Es un procedimiento quirúrgico para reducir el tamaño de las mamas mediante la extirpación de grasa, tejido mamario y piel, haciéndolas más pequeñas, ligeras y firmes. Además puede reducirse el tamaño de las areolas. Las mujeres con mamas grandes pueden presentar problemas debidos al exceso de peso, como es el dolor de espalda, dolor de cuello, irritaciones cutáneas en el surco mamario y problemas respiratorios. La finalidad de la mamoplastia reductora es proporcionar a la mujer unos pechos más pequeños y con una forma más proporcionada al resto de su cuerpo.


  • Esta intervención está indicada no sólo en aquellas mujeres que quieren mejorar estéticamente si no también en aquellas otras que quieren aliviar un problema físico. Muchas mujeres que se someten a esta intervención están preocupadas por el excesivo volumen de su pecho que interfiere con muchas actividades cotidianas y causa molestias físicas. En la mayoría de los casos, antes de efectuar la intervención, se espera que el pecho se haya desarrollado completamente, aunque puede realizarse antes si los problemas físicos son muy importantes.


  • En Arcos Centro Médico Integral, primero se evalúa el tamaño y la forma de las mamas, la firmeza de la piel y su estado general de salud. Se realiza además una exploración de mamas y se solicita un estudio mamográfico.

    Aunque se utilizan distintas técnicas, en función del tamaño del pecho, edad de la paciente, etc., la mayoría de las veces es necesario practicar unas incisiones, verticales y horizontales, alrededor de la areola, en el pliegue submamario. A través de estas incisiones se extirpa el exceso de piel, grasa y tejido mamario y se recoloca la areola y el pezón en su nueva posición. En algunos casos se asocia liposucción de la zona.

    Tras la intervención se coloca un vendaje alrededor de las mamas.


  • Esta intervención se practica siempre en clínica, bajo anestesia general, permaneciendo dormida durante la operación. La intervención dura entre 2 y 4 horas.
    Se permanece ingresada entre uno y dos días.


  • Tras la cirugía es normal encontrarse algo cansada unos días, pero podrá hacer vida casi normal a las 24-48 horas.

    Aunque las mamas pueden doler durante un par de semanas, en Arcos Centro Médico Integral nos preocupamos de administrar una analgesia correcta para evitar dichas molestias. A las 24-48 horas se retira el vendaje y a partir de ese momento la paciente puede ducharse.
    A la semana se retiran los puntos. Habitualmente se recomienda la utilización de un sujetador elástico, día y noche, durante aproximadamente un mes.

    Tras la cirugía pueden aparecer hematomas e hinchazón que desaparecen espontáneamente entre 10 y 15 días. La paciente se reincorpora a sus actividades habituales en 8-10 días, con la única precaución de no realizar esfuerzos con los brazos. Durante el primer mes deberá evitar actividades deportivas.

    Durante un tiempo, más o menos prolongado, pueden existir cambios de sensibilidad del complejo areola-pezón, una hipersensiblilidad en toda la mama y una consistencia más dura en alguna de sus regiones. Tras una reducción mamaria, tendrán que pasar algunos meses hasta que sus mamas adquieran el aspecto definitivo.

    La mamoplastia de reducción deja cicatrices que con el tiempo, salvo complicaciones, resultan poco apreciables.

    En Arcos Centro Médico Integral las pacientes reciben un control permanente tras la intervención con el fin de revisar la evolución postoperatoria y prevenir posibles complicaciones en la cicatrización. Dedicamos especial atención en aplicar todos los tratamientos posibles para evitar el desarrollo de cicatrices queloideas o hipertróficas.


  • A pesar de las cicatrices, el resultado estético de una mamoplastia reductora es altamente satisfactorio y reconfortante.

    El inestetismo que puede suponer un exagerado volumen mamario es fuente de graves y trascendentales complejos a cualquier edad, pero particularmente en la adolescencia, con repercusiones psicológicas.

    Aparte de estas repercusiones, un exagerado volumen mamario puede provocar trastornos funcionales respiratorios y posturales, a nivel de la columna vertebral, con dolor y deformidad de la espalda.