TENSORES FACIALES

Se trata de una técnica no intrusiva muy segura, indolora y con resultados inmediatos, cuyo principal fin es el tensado cutáneo mediante la inserción de hilos en la dermis con una aguja guía.
example-effect2
example-effect
Deslice el cursor por la imagen

Los hilos tensores son suturas transparentes de polipropileno que poseen pequeños dientes en forma de barbas de manera que permiten elevar o corregir los tejidos flácidos en el contorno de los ojos, los pómulos, la zona mandibular o el cuello.
Esta técnica no reemplaza a la cirugía convencional pero permite un rejuvenecimiento facial sin perder los rasgos naturales del rostro.


  • Los mejores candidatos para lograr un efecto natural son hombres y mujeres de entre 30 y 60 años.

    Estos hilos pueden ser usados para levantar párpados caídos, corregir cejas asimétricas, levantar tejidos flácidos del contorno facial y la zona cervical, reposicionar pómulos caídos y, en general, para tratar el envejecimiento prematuro.

    Es un procedimiento como complemento ideal de otras técnicas de rejuvenecimiento. Se puede combinar con toxina botulínica, rellenos de volumen, peelings y terapias de láser para mejorar la textura de la piel.


  • Existen muchas técnicas quirúrgicas para el tratamiento del envejecimiento facial, en Arcos Centro Médico Integral se le indicará la intervención más adecuada en su caso y poder mejorar así su aspecto en general.

    Mediante una punción en la línea del cabello se insertan los hilos debajo de la piel. Las pequeñas barbas de cada hilo se abren en forma de sombrilla para formar una estructura de soporte y, de forma suave, elevar el tejido caído del área tratada.

    Una vez colocados los hilos, el cuerpo generará nuevas estructuras de colágeno que envolverán y encapsularán los hilos y ayudarán a mantener elevado el tejido con un efecto lifting.

    La forma de colocar los tensores dependerá de la zona a tratar y variará de un paciente a otro.


  • Es un procedimiento rápido y normalmente se realiza bajo anestesia local. Si es necesario puede asociarse una sedación.
    La duración de la intervención dependerá del número de hilos a colocar, generalmente el tratamiento finaliza en menos de una hora.

  • Durante los primeros días puede haber sensación de inflamación, ciertas molestias y alguna irregularidad o pequeña asimetría que se resuelve espontáneamente en pocos días.
    Normalmente, el paciente se puede incorporar a las actividades normales en pocos días.

  • Los resultados, aunque son inmediatos, no serán definitivos hasta pasadas algunas semanas de la colocación.
    El efecto se mantiene durante un período de 2 a 4 años, si bien la duración puede variar dependiendo de la edad, de la estructura de los tejidos y del número de hilos utilizados.