MAMAS TUBULARES O TUBEROSAS

Durante el crecimiento, debido a una alteración en el desarrollo, puede ocurrir que el tejido que cubre la glándula mamaria presente una rigidez excesiva y no se expanda adecuadamente con el crecimiento progresivo de la glándula mamaria. El tratamiento de las mamas tuberosas incluye la modificación de la glándula mamaria mediante redistribución quirúrgica, la eliminación del tejido areolar excedente y la colocación delicada de implantes a través de incisión areolar una vez se haya corregido la deformidad interna.
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Las mamas tubulares son una alteración en el desarrollo de la mama, durante la adolescencia, donde suele ocurrir que el tejido que cubre la glándula mamaria presente una rigidez excesiva y no se expanda adecuadamente, juntamente con el crecimiento progresivo de la glándula mamaria. Esta situación puede provocar que la glándula, a medida que crece y se siente presa en la piel que no se expande, tenga la tendencia a herniarse y salir por el lugar con menor resistencia, que es la fina piel del pezón. Encontramos mamas que pueden ser grandes o más habitualmente pequeñas y que presentan una serie de características: Areolas grandes, herniación de la glándula a través de la areola, surco submamario alto y estrecho.


  • El tratamiento incluye, en muchas ocasiones, la modificación previa de la glándula mediante redistribución quirúrgica de la misma, eliminación del tejido areolar excedente y la colocación de unos implantes mamarios, todo ello a través de una incisión alrededor de las areolas. Si la areola tiene un tamaño excesivo, podrá ser corregida con la misma incisión. En el caso de mamas tuberosas grandes, el tratamiento es a través de incisiones similares a una mastopexia o hipertrofia mamaria.

    Las candidatas ideales para someterse a una cirugía de mamas son aquellas personas sanas, emocionalmente estables que comprenden los resultados que se pueden obtener tras la cirugía. Muchas mujeres presentan esta deformidad y se sienten acomplejadas.

    En Arcos Centro Médico Integral le informaremos de las opciones quirúrgicas que tenemos para su problema, evaluando el tamaño y la forma de las mamas, la elasticidad de la piel y su estado general de salud. Se realizará, además, una exploración de mamas y en algunos casos se solicitará un estudio mamográfico.

    Se le explicarán las distintas técnicas quirúrgicas, se discutirá el tamaño y la forma que tendrán sus mamas en función de lo que usted desee y las opciones o la combinación de procedimientos, como la necesidad o no de colocar una prótesis, que sean mejor para usted.

    
No olvide decir si es fumadora o toma alguna medicación, el número de embarazos previos y si piensa volver a quedarse embarazada o dar de mamar. No dude en preguntar cualquier cuestión que se plantee, especialmente aquellas relacionadas con sus expectativas sobre los resultados.


  • Las incisiones comprenden un área de la mama consistente en la parte de piel que se va a quitar y que recolocará el complejo areola-pezón en su nueva posición. Las suturas se colocan alrededor de la areola en la mayoría de los casos. En casos de mamas grandes en una línea vertical hacia abajo desde la areola y a lo largo del surco debajo de la mama, realizándose una T invertida que, habitualmente, no precisan prótesis.
    En la mayoría de los casos esta deformidad se acompaña de falta de desarrollo de la glándula y suele ser necesario colocar una prótesis debajo del tejido mamario o del músculo pectoral para rellenar, dar volumen y mejorar la forma.
    Después de la cirugía se coloca un vendaje compresivo, que se sustituye por un sujetador especial al día siguiente, en el momento del alta.


  • La intervención se realiza bajo anestesia general, en un quirófano, permaneciendo completamente dormida la paciente durante el acto quirúrgico. Esta operación puede durar entre hora y media y dos horas y media. Se suele precisar el ingreso hospitalario, dándose el alta al día siguiente.


  • Tras la cirugía de mamas es normal encontrarse algo cansada unos días, pero podrá hacer vida casi normal a las 24-48 horas. La mayoría de las molestias se controlan bien con la medicación prescrita por su cirujano plástico, aunque las mamas pueden molestar durante dos semanas. El vendaje o los apósitos serán retirados al día siguiente de la cirugía, siendo sustituidos por un sujetador especial, que deberá llevar durante un mes.

    Después de la cirugía puede ser normal tener una disminución de sensación en los pezones y un acorchamiento de la piel; esta situación es generalmente temporal. Los puntos se retiran entre los 7 y 14 días; la hinchazón no cede completamente hasta las 3 ó 6 semanas, periodo en que las mamas se palpan más blandas y van cogiendo la forma definitiva.

    Al cabo de pocos días podrá volver al trabajo, dependiendo de la actividad que realice. Siga las instrucciones de su cirujano acerca de qué ejercicios puede realizar. Se evitará levantar objetos por encima de la cabeza durante 2 a 3 semanas. Sus mamas estarán más sensibles de lo normal durante ese periodo, por lo que se aconseja no realizar ejercicio físico. Al principio las cicatrices estarán rosadas, aspecto que mejorará continuamente desde las 6 semanas hasta el año en que se ponen del color de la piel normal.


  • Esta procedimiento es muy importante que sea realizado por un cirujano plástico cualificado y con experiencia en este tipo de deformidades, pues requiere técnicas variadas y muy diferentes de las habituales para un aumento mamario. 


    La intervención deja cicatrices permanentes y visibles, aunque variables según la cicatrización del paciente y el grado de deformidad previa. Los problemas de cicatrización son más frecuentes en fumadoras, aunque dependen de la forma de cicatrizar de cada paciente y van disminuyendo con el tiempo. Algunas pacientes pueden experimentar una disminución parcial de la sensibilidad del pezón. Si la paciente tiene unas expectativas realistas, quedará muy satisfecha con el resultado de esta operación.